“Tan Cerca Pero Aún Tan Lejos”: La balada de la resiliencia

Han pasado 200 días desde el Sábado Negro, y en Israel hemos atravesado varias etapas de duelo. Lloramos por las almas y cuerpos de más de 1200 personas brutalmente masacrados el 7 de octubre. Cada día, vimos sus nombres y rostros en la prensa local mientras las autoridades trabajaban para identificar y enterrar los restos. También lamentamos la esperanza destrozada de paz que parecía al alcance tras la firma de los Acuerdos de Abraham.

A pesar nuestra resiliencia como pueblo y nuestra unidad contra los enemigos, la perdida de nuestros mejores jóvenes en batallas contra los terroristas en Gaza y Líbano, reportada diariamente en los medios y la continua crisis de rehenes, nos ha ido rompiendo el corazón una y otra vez. Ya son 200 días y no vemos que el fin de esta pesadilla que sigue cobrando vidas esté cerca.

Una sociedad en duelo y en autodefensa

La sociedad israelí está profundamente afectada, lamentando la pérdida de seres queridos mientras nos defendemos. Somos una comunidad unida de solo 9 millones de personas, por lo que casi todos conocen a alguien afectado por el conflicto, ya sea que hayan perdido un familiar, tengan seres queridos sirviendo en las FDI o estén desplazados debido a la violencia en el sur o los ataques del grupo terrorista Hezbolá en el norte. El 5.5% de la población del país se ha convertido en refugiados en su propia tierra. Desde el 7 de octubre, el luto se ha convertido en una experiencia nacional.

A pesar del dolor, estamos haciendo todo lo posible para seguir adelante. La gente está colaborando como puede: sirviendo en las FDI, ayudando a las familias desplazadas, cocinando para los reservistas, cuidando bebés y huérfanos y expresando su dolor colectivo en los medios de comunicación locales e internacionales así como en redes sociales. Los artistas, en particular, han encontrado formas poderosas de expresar nuestro duelo colectivo.

Tributo Musical para los rehenes 200 días en cautividad

Hoy quiero compartirles una canción dedicada a los rehenes y sus familias, publicada como protesta a los 200 días de cautiverio en manos del grupo terrorista Hamas, la Yijad Islámica y los civiles cómplices palestinos. Cada vez que la escucho me recuerda que la herida aun está abierta y que nuestro viaje hacia la sanidad aún es largo.

Tan Cerca (pero Tan Lejos)” del álbum La guerra está en todas partes de la banda Labrador101. Letra de Gil Ishai, música y producción de Nir Bar Av.

Gil y Nir son amigos de la infancia y la música ha sido su escape de la rutina diaria, un espacio para expresarse y disfrutar el proceso creativo.

Durante el primer mes de la guerra, Nir, mi querido esposo, visitó los Kibbutzim del sur de Israel con el rabino Ammiel Hirsch para producir una serie documental para la Sinagoga Libre Stephen Wise de Nueva York. Realizaron filmaciones intensivas durante una semana: entrevistas con sobrevivientes del Festival Nova y de los Kibbutzim, familiares de los rehenes, representantes de la organización Hermanos en Armas que brinda apoyo a reservistas y a sus familias, visitas a centros de apoyo emocional a los sobrevivientes y entrevistas con psiquiatras y psicólogos, terapeutas y muchos otros involucrados en iniciativas civiles voluntarias. Esa semana día con día vi que su alma se apagaba lentamente. El impacto de esas imágenes reales de destrucción, el olor a quemado y restos humanos, así como muchas otros sonidos y sensaciones, solo llegaron a mi conocimiento semanas después, cuando Nir logró articular y procesar cómo se sentía como “tsabar” (hebreo para tuna, la fruta del cactus) y utilizada para referirse a un israelí que nació y creció en esta nación, presenciando la crueldad contra su pueblo y teniendo que documentarlo para el pueblo judío en la diaspora, las generaciones futuras y para combatir la negación de atrocidades que algunos medios de Oriente Medio y occidentales han difundido falsamente.

La frase Am Israel Jai (en hebreo el pueblo de Israel vive) es más real que nunca para Nir y todos nosotros los israelíes, ya sea que hayamos nacido en Israel o no.

“La canción nació de este sentimiento exacto.
No podemos imaginar lo que están pasando las familias con sus seres queridos tan cerca y tan lejos, durante tanto tiempo. Es una de esas canciones en las que no tienes elección, las palabras se escriben solas y la música simplemente explota.

Luchamos con esto porque no podíamos pretender ponernos en el lugar de las familias, pero finalmente decidimos dedicarles esta canción a ellos y a sus seres queridos que aún están secuestrados, con la esperanza de poder darles algo de fuerza para seguir adelante.”

Nir Bar Av

Este duo artístico ha sido golpeado fuertemente por la guerra en el aspecto laboral, como el 50% de los pequeños negocios en Israel. Gil trabaja en Avery Dennison en el Kibbutz Hanita, a 6 km de la frontera con Líbano, que fue evacuado después de infiltraciones sospechosas en la frontera en las primeras semanas de la guerra. Sin embargo, los trabajadores de la fábrica en el Kibbutz arriesgan sus vidas todos los días para proveer sustento para sus familias en una zona que diariamente es atacada por los terroristas de Hezbolá, financiados por el regimen Iraní. Una vez a la semana, Gil conduce a la zona de guerra para trabajar. Una vez a la semana, también llega a nuestro estudio de música para componer, grabar o editar con Nir. En los descansos, atienda llamadas de clientes en el extranjero y les asegura que sus pedidos llegarán a tiempo. Esa es la resiliencia del pueblo israelí. Continuamos a pesar de todo.

Nir es co-propietario de una empresa de producción de eventos, para la cual todos sus proyectos fueron cancelados durante los primeros 120 días de la guerra. En un momento en que nadie tiene ganas de celebrar, recurrió a su pasión por la música, usándola como terapia para superar el estrés y la ansiedad causados por los peligros físicos, mentales y económicos que nuestra familia enfrenta todos los días.

El album “War is All Over” de la banda Labrador101 está programado para ser lanzado este año. “So Close (but yet So Far)” (Tan Cerca Pero Aún Tan Lejos) es el primer sencillo, dedicado a los rehenes y sus familias.

“Sh, sh pequeño bebé, no llores

Siento tus lágrimas en mis propios ojos

Ahora estás tan cerca pero tan lejos

Cuando te fuiste te llevaste la mitad de mi corazón”

No sabía que se podía llorar tanto

Como dice la letra de “Tan Cerca (Pero Aún Tan Lejos)”, sentimos las lágrimas de los rehenes en nuestros propios ojos. Esa es nuestra conexión con ellos como pueblo.

Al escuchar las historias de familias de los más de 240 secuestrados que viven en un planeta paralelo al nuestro, un planeta de desesperación: cada vez que se bañan, se preguntan si su esposo, su hijo o su hija podría bañarse hoy. Cada vez que toman agua o comen, es lo mismo. Estas familias han soportado 200 días de tormento sin ninguna respuesta del gobierno, las agencias de ayuda internacionales o incluso una señal de vida de la Cruz Roja Internacional en Gaza. Esta organización tiene acceso a todos los hospitales de Gaza (que en su mayoría son bases terroristas) pero no ha visitado ni entregado medicamentos a ningún rehén israelí o de otra nacionalidad, ya que los cautivos tienen edades que van desde los 18 meses hasta 86 años, más de 20 nacionalidades y distintas religiones.

Escuchar los testimonios de los rehenes liberados durante los intercambios con prisioneros palestinos convictos nos ha dejado impactados a todos los israelíes. Después de hasta 55 días en cautiverio, declaraciones a la televisión y en los distintos comités de la Knesset (Parlamento israelí), describieron condiciones inhumanas, escasez de agua y alimentos, maltrato infantil, y violencia sexual contra hombres y mujeres. Los reportes de los médicos sobre el estado de salud de quienes fueron liberados, tanto niños como adultos, y los testimonios que poco a poco han ido tomando fuerzas para hablar, hacen que la frase “Libérenlos Ahora” se quede cortas para el imperativo de liberar a las 133 almas aún cautivas en Gaza hasta hoy, en un verdadero infierno a pocos kilómetros de la frontera israelí.

112 hombres incluyendo ancianos están siendo maltratados y muriendo de hambre.

19 mujeres son abusadas sexualmente por sus captores, durante más de seis meses.

2 niños han pasado casi la mitad de sus vidas en cautiverio en Gaza.

El mundo pide un cese al fuego sin exigir que estas 133 almas sean devueltas sin condiciones.

Inaudito. Injusto. Impune.

La mayoría de las mujeres y niños que consideramos “afortunados” pues fueron liberados después de 55 días en cautiverio a cambio de prisioneros palestinos condenados por terrorismo, todavía tienen a sus esposos, padres o hijos cautivos. ¿Cómo pueden recuperarse sino hasta que sus seres queridos sean devueltos a casa?

Es nuestra esperanza que esta semana de Pesaj, mientras conmemoramos los milagros de Di-s para nuestros antepasados y su liberación de la esclavitud en Egipto, también nosotros podamos convertir nuestro lamento en baile por el regreso de los cautivos de Sion. Aunque el corazón del faraón estaba endurecido contra Israel, decidió dejarlos ir. Del mismo modo, esperamos que, aunque el corazón de los terroristas de Hamas está endurecido contra Israel, acepten las condiciones del equipo negociador israelí, y veamos el milagro de que nuestros hermanos y hermanas sean liberados de cautiverio y vuelvan a casa sanos y salvos, incluyendo los cuerpos de los reportados fallecidos, para su digna sepultura.

#bringthemhomenow #liberenlosahora

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Photo By: Labrador101

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